... Bienvenidos a este nuevo blog, creado a petición del público, ahí les va una breve introducción por aquello de no cansarlos, el propósito del blog es el de entretenerlos un rato y hacerles pasar placenteros momentos. Cualquier comentario o duda que tengan metida pueden hacer-mela saber en el blog, te aseguro que no te dejo el espacio en blanco, y techo mi Mail lienboy@live.com.mx por si se te ofrece hacerme llegar... algo más profundo. Saludos a mis amigos los del saco café y ojala y la vida les de todo lo que han soñado no le hace que les duela…

lunes, 9 de agosto de 2010

¿Qué me gusta hacer?

Alo!

El mes pasado les habla de cosas como el yo, de lo que buscamos en la vida y todas esas cosas, y me quede pensando en que una vez que nos conocemos bien y que nos ponemos una meta en la vida es bueno analizar también sobre las cosas que nos gusta hacer y las cosas que detestamos hacer, es bueno reflexionar bien sobre estas cosas ya que muchas veces de las que nos encontramos confundidos es debido a que no pensamos bien las cosas. Por ejemplo:



Hace tiempo quería yo entrenar gimnasia olímpica, se me hace fabuloso todo lo que pueden hacer los gimnastas, hacía falta solo una barra para que dieran más vueltas y sentir más vértigo del que puedes sentir en una montaña rusa, y ni hablar de que con una superficie a prueba de impactos pueden hacer ya que se dan vueltas en el aire como si estuvieran volando, todo eso me parece genial, y yo quería sentir esa sensación de estar tan alto con tan solo la seguridad que mi propio cuerpo y fuerza pueden ofrecerme.



Pues bien el día que logre entrar al Siyoname (nombre del gimnasio, significa algo así como azul en raramuri), me lleve una especie de decepción, pues no era tan fácil como lanzarte y volar, primero tenias que hacer una serie de ejercicios que a mí en lo personal me aburrían y hasta a veces me parecían vergonzosos imagínate tenían nombres como: panditas, leoncitos, posición de iguana. Aunque eso si era muy cansado hacerlos, después de todo ese ritual que me parecía eterno y ridículo me podía subir al trampolín (que por supuesto era la parte divertida) y lo que me gustaba.



En total duraba dos horas en el gimnasio, media hora haciendo estiramientos y calentamientos; y el resto practicando saltos mortales, flits, gigantes, resortes etc. El punto es que siempre pensaba que duraba más tiempo del que debía calentando y llegue a considerarlo innecesario pues realmente detestaba la pose de la iguana o lagartija en piedra, llegue a sentirme vulnerable exponiéndome así hahaha…. Así que un día decidí que para ser un buen gimnasta solo necesitaba perfeccionar mis flits y mortales, y fue entonces cuando sucedió:



Estaba practicando mis mortales (ya había hecho algunos, y habían salido muy bien) claro que a falta de calentamiento estaba un poco adolorido así que tuve la fabulosa idea de adoptar una posición distinta en el aire, pues estando yo en el aire me lastime con mi rodilla, suspendí el salto, caí de espaldas y mi rodilla golpeo mi nariz tan fuerte que darramo mucha sangre y hasta el día de hoy tengo el tabique desviado y necesito una operación para arreglarla (la cual no me he realizado porque tengo miedo)…

Moraleja:
Más vale calentar bien que dejarse ir en frio.

Pero bueno dejando de lado mi nariz todo esto tiene que ver con la gimnasia y si me gustaba lo suficiente como para estar realizando media hora de estiramientos y calentamientos. Ya que todo en la vida es así; me gusta llevar ropa planchada, pero no me gusta planchar, me encanta como sabe la comida con cebolla pero detesto el mal aliento que deja, me gusta subirme a la montaña rusa pero me da una flojera enorme hacer fila, me encanta tener dinero pero no tanto trabajar… así es todo y siempre tenemos que tener muy en mente si me gusta lo suficiente como para sacrificar que… por qué no se puede dar sin recibir y lo ideal es nunca esperar nada a cambio de lo que hagamos pues solo así nunca seremos decepcionados.

En pocas palabras:

¿Hacer lo que me gusta o hacer que me guste lo que hago?

Quizá debemos analizar si la recompensa vale la pena, en mi caso adoraba esos 15 minutos en el trampolín aunque tuviera que hacer los estiramientos, eso significa que si valía la pena el esfuerzo. Y de alguna forma hacia que me gustaran los estiramientos. Prefiero traer mi ropa planchada así que hare de cuenta que me gusta mucho planchar mi ropa, pero pensare que se le ve mejor arrugada a mi marido así que la de él no la planchare….


¿Hago lo que me gusta o gano lo que quiero?

Doy vueltas en el aire (hago lo que me gusta) aunque mi tabique este desviado (no gano lo que quiero). Evitare la comida con cebolla (no hago lo que me gusta) porque estoy en una cita con el chavo que me gusta (y quiero una gran recompensa).

Para algunos quizá la recompensa sea tan grande que vale la pena hacer cosas que no les agradan del todo, y para otros es tan agradable lo que hacen que no importa si la recompensa es suficiente. Así que puedes tener un equilibrio eso depende de cada uno y de sus metas personales.

Ahora el problema realmente reside en los que hacen cosas que no les gustan y no obtienen la suficiente recompensa. Es en esta situación cuando te tienes que poner las pilas y pensar: ¿que estoy haciendo mal?

En fin haha eso es todo por hoy, ya saben que los lunes me pongo muy reflexivo, espero no aburrirlos o dormirlos. ¡Saludos!
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